Convertimos las bases y criterios de una convocatoria en un sistema de evaluación donde la IA aporta evidencia y análisis, pero la decisión permanece bajo control del evaluador.
Compatible con los marcos metodológicos del BID, Banco Mundial, CAF, Unión Europea y agencias de cooperación internacional
El sistema no reemplaza el criterio del evaluador — lo potencia, lo estructura y lo protege.
El sistema lee, indexa y estructura el paquete documental completo en minutos. El evaluador llega al análisis sustantivo sin haber leído 200 páginas — solo lo que importa, ya organizado.
El mismo marco metodológico, los mismos criterios y la misma rúbrica se aplican a todos los proyectos — desde el primero hasta el último. Sin variaciones por fatiga, contexto o momento del proceso.
Cualquier puntaje que el evaluador asigna queda vinculado a la evidencia que lo sustenta: documento, página, fragmento citado. Si alguien pregunta por qué, la respuesta ya está construida.
El trabajo mecánico — lectura, organización, estructuración — lo hacen los agentes. El evaluador dedica su tiempo a lo que solo él puede hacer: el juicio experto sobre la propuesta.
Los agentes trabajan para construir la matriz — no al revés. El evaluador ve en una sola pantalla el análisis de la IA con su evidencia, y el espacio para registrar su propio puntaje y criterio. Todo queda documentado con trazabilidad completa.
Cada agente tiene un rol único. El evaluador humano supervisa y corrige en cada etapa. El pipeline nunca se modifica durante una convocatoria activa — reglas versionadas y bloqueadas.
El administrador configura el sistema de evaluación específico de esta convocatoria antes de que comience el proceso. Cada convocatoria define sus propias reglas — criterios, ponderaciones, umbrales y requisitos. Una vez iniciada la evaluación, toda la configuración queda registrada y protegida.
Consistencia garantizada: Una vez iniciada la evaluación, todos los parámetros quedan registrados y protegidos. Los proyectos de una misma convocatoria se evalúan siempre bajo exactamente la misma configuración — desde el primero hasta el último. Cualquier mejora o ajuste se aplica a convocatorias futuras, nunca a una evaluación en curso.
El primer filtro. Antes de cualquier análisis de calidad, determina si la propuesta puede ser evaluada. Una propuesta técnicamente excelente puede quedar excluida por incumplir un requisito obligatorio — y ese rechazo debe ocurrir antes, no después del análisis.
Ingiere el paquete documental completo — PDFs, Word, Excel, documentos escaneados con OCR. Extrae y estructura la cadena de resultados, indicadores, supuestos y riesgos declarados. Usa modelo local para eficiencia en volúmenes masivos.
Analiza la lógica interna: coherencia vertical de la cadena de resultados, coherencia horizontal de indicadores, credibilidad de supuestos en el contexto del país. Detecta inconsistencias que un lector lineal puede pasar por alto.
Agente dinámico que se instancia según el sector. Evalúa la viabilidad técnica con criterio experto del dominio: infraestructura, energía, agua, educación, salud, clima, tecnología. Su expertise se profundiza con cada proyecto del sector — dentro de convocatorias futuras, nunca modificando la actual.
Verifica el análisis costo-beneficio o costo-efectividad: supuestos del modelo, tasa de descuento, horizonte temporal, estimación de beneficiarios. Evalúa también la propuesta financiera según la fórmula configurada en el Motor de Convocatoria.
Verifica el cumplimiento formal de cada propuesta punto por punto, usando las reglas cargadas en la configuración de la convocatoria. Responde una sola pregunta por cada requisito: ¿cumple o no cumple? Las condiciones obligatorias son binarias — no hay evaluación parcial de lo que debe cumplirse al 100%.
Aplica los criterios técnicos de la convocatoria sobre el análisis acumulado de los agentes anteriores y genera los puntajes sugeridos, cada uno respaldado por evidencia obligatoria. Al mismo tiempo, posiciona el proyecto en el contexto del portafolio — mostrando cómo se ubica frente a las demás propuestas en las mismas dimensiones.
Agente transversal que opera durante todo el pipeline. Registra y controla la integridad del proceso: identidad del evaluador, fecha y hora de cada acción, conflictos de interés, modificaciones de puntajes, cambios posteriores a la evaluación, overrides de IA con su justificación, diferencias entre evaluadores, e intervención del supervisor.
Un error frecuente en evaluaciones asistidas por IA es transformar automáticamente cualquier característica positiva en "puntos", cuando las bases establecen que determinada condición solo debe verificarse como cumple/no cumple. El sistema separa estrictamente estas tres capas.
Verificación binaria de requisitos obligatorios. No hay grises ni puntajes parciales. Una propuesta que no cumple un requisito obligatorio sale del proceso — independientemente de su calidad técnica.
Análisis de la calidad sustantiva de la propuesta según los criterios y ponderaciones configurados para la convocatoria. La IA sugiere puntajes con evidencia obligatoria — el evaluador revisa y decide el puntaje final.
Vista comparativa de apoyo a la decisión — complementaria al puntaje oficial. Muestra cómo se ubica cada propuesta en el contexto del portafolio completo de la convocatoria, sin modificar los puntajes individuales.
Cada valoración del sistema incluye obligatoriamente la referencia al fragmento del documento que la respalda. El evaluador puede acceder directamente a la página correspondiente con un clic — haciendo el proceso completamente verificable.
El evaluador tiene plena autonomía para revisar el análisis de los agentes, ajustar puntajes y registrar su criterio. Cada acción queda documentada con fecha, hora y fundamentación — generando un historial completo del proceso de evaluación.
Puntaje sugerido basado en el análisis del documento, con evidencia citada y argumentación detallada.
Revisa el análisis, puede aceptarlo o ajustarlo. Cualquier modificación requiere fundamentación registrada.
Cada puntaje registrado, cada ajuste al análisis de la IA, cada fundamentación del evaluador queda almacenado con fecha, hora e identidad del evaluador. El proceso es completamente reconstruible en cualquier momento — para revisiones internas, auditorías o consultas posteriores.
El sistema no "aprende" automáticamente entre convocatorias. Las correcciones de los evaluadores se someten a un proceso de validación institucional antes de incorporarse al corpus — con trazabilidad completa de quién propuso qué, cuándo, y bajo qué autorización.
Gobernanza documentada: El conocimiento incorporado al sistema tiene trazabilidad completa — quién lo propuso, quién lo validó, cuándo fue aprobado y a qué tipo de procesos aplica. Cada regla institucional es un activo documentado, no una modificación silenciosa del sistema.
Cada corrección u observación del evaluador puede impactar en tres niveles distintos. El evaluador decide siempre qué alcance tiene su feedback — nada ocurre de forma automática sin su intervención explícita.
El evaluador escribe lo que piensa. El sistema lo procesa, registra y actúa según el nivel correspondiente.
El agente relee su análisis incorporando la corrección y genera una versión revisada. El evaluador ve el diff entre versiones. Todo queda registrado en el log de auditoría del A7.
Si la corrección aplica a otros proyectos del mismo fondo, el evaluador puede propagarla. El evaluador decide explícitamente — nunca ocurre de forma automática.
La corrección se propone como regla institucional — pasa por revisión, aprobación y versionado antes de incorporarse. Nunca se aplica automáticamente a convocatorias futuras sin validación.
El sistema tiene en cuenta la experiencia y el expertise de cada evaluador para ponderar sus contribuciones a la Biblioteca Institucional. Este mecanismo opera de forma silenciosa.
Privacidad del diseño: La jerarquía silenciosa existe para que el aprendizaje institucional sea de calidad — no para crear rankings visibles que generarían fricción política. El evaluador experimenta el sistema como una herramienta neutral. La ponderación ocurre solo en la capa de consolidación de la Biblioteca Institucional.
El sistema organiza el trabajo en dos niveles jerárquicos. La configuración del Motor de Convocatoria se define una vez a nivel del fondo y se hereda automáticamente por todos los proyectos.
Agrupa todos los proyectos. El Motor de Reglas, el framework metodológico y los evaluadores se configuran aquí una sola vez — y quedan bloqueados al iniciarse la evaluación.
La unidad que recorre el pipeline completo de 8 agentes. Tiene su propia ficha, sus archivos, y su dictamen final. Importación masiva de 1 a 100+ proyectos con asociación automática de archivos.
El ciclo completo de evaluación, desde la configuración del Motor de Convocatoria hasta el dictamen firmado, trazable y disponible para auditoría.
El administrador configura el Motor de Reglas completo: tipo de proceso, documento rector, requisitos obligatorios, criterios técnicos, ponderaciones, fórmula financiera, comité evaluador y conflictos de interés. Al iniciar la evaluación, todo queda versionado y bloqueado.
Importación batch con asociación automática de archivos al proyecto correcto por estructura de carpetas o planilla de mapeo. Cada proyecto queda registrado con su ficha completa.
El A0 verifica si cada propuesta puede ser evaluada. Las que no cumplen requisitos obligatorios quedan excluidas con causal documentada — antes de cualquier análisis de calidad. Solo las admisibles continúan.
Pipeline asincrónico. A1 lee e indexa, A2 verifica coherencia, A3 evalúa la viabilidad técnica sectorial, A4 analiza la economía, A5 corre el compliance formal (Capa 1), A6 aplica la matriz y el scoring (Capas 2 y 3).
El evaluador recibe la matriz con el análisis de los agentes. Puede aceptar los puntajes sugeridos o ajustarlos — en ese caso debe registrar su fundamentación. Cada acción queda documentada con identidad, fecha y hora.
Con los puntajes del evaluador registrados, el sistema genera el ranking del portafolio y el dashboard comparativo. El coordinador del proceso tiene una visión completa de todas las propuestas en las mismas dimensiones de análisis.
El A7 genera el log de auditoría completo: quién evaluó, qué framework aplicó, qué puntajes asignó, qué overrides realizó y con qué justificación, qué discrepancias hubo y cómo se resolvieron. Disponible para comités de adquisiciones, auditoría e integridad.
El sistema se configura con el documento rector de cada convocatoria — sin suponer criterios predeterminados. El mismo motor de evaluación puede operar con los marcos metodológicos del BID, el Banco Mundial, la CAF, la Unión Europea o cualquier agencia de cooperación internacional.
BID · Banco Mundial · CAF · Unión Europea · Agencias de cooperación · Gobiernos. Los criterios, ponderaciones y requisitos se configuran a partir del documento rector de cada proceso — sin imponer una metodología única.
Evaluación con evidencia citada, configuración protegida durante la convocatoria, Biblioteca de Criterios con gobernanza documentada y registro completo de auditoría — construido para responder cualquier pregunta de un comité de revisión.
Cada convocatoria evaluada enriquece la Biblioteca Institucional de Criterios Validados. El conocimiento acumulado, con trazabilidad completa, se convierte en el principal diferencial de la plataforma con el tiempo.